sábado, 20 de octubre de 2012

ENSAYO SOBRE RECONCILIACION Y PENITENCIA



(Reconciliación y penitencia)
Juan Pablo II
Exhortación Apostólica
2 de diciembre 1984





En nuestro tiempo contamos y vivimos con grandes placeres  que nos llevan a caer en el pecado; “el mundo está en pedazos” como lo dice Pablo, es una realidad que para nuestro tiempo todavía se vive, estamos sumisos en tantas cosas que ya no tenemos espacio para aquel que nos creó ,aquel de quien todo recibimos; tenemos todos estos placeres y este mundo tan cargado de ideologías los cuales no nos dejan actuar como el señor nos lo pide, solo pecamos y creemos que está bien a los ojos de Dios, creemos que este gran don de la vida es para disfrutarlo  como nos plazca, ya ni  a la justicia se tiene en cuenta y mucho menos a aquel de quien todo recibimos; necesitamos de personas que verdaderamente quieran ser felices y una felicidad que se consigue aquí en la tierra, personas comprometidas por el gran regalo de la vida y que es su existencia aquí en la tierra florezcan con su paz y el perdón; que todos que  somos  familia seamos uno en Cristo. Así pues, si logramos entender que el mal que cosechamos  para nosotros mismos y hacia los demás es fruto del pecado, y si entendemos  que Dios nos da todo y no nos quina nada, si  nos acercamos con el corazón al señor( presente en la eucaristía, sacramento de la reconciliación y cumpliendo la penitencia) para que el haga la obra en nosotros, alcanzaremos una paz en todo nuestro  ser y mostraremos el bien, entonces cesará el odio, la ira, la incredibilidad, el egoísmo y todas aquellas rupturas que nos alejan de Dios y del prójimo. Es con esa confianza en Dios Padre y en el rechazo del Pecado la forma como lograremos la gran felicidad del padre celestial.
El amor de Dios es inmensamente grande y lo sobre pasa todo, es manifestado en su querido Hijo Jesucristo el cual se entrega por todos nuestros pecados y nos deja el Espíritu dador de toda vida y luz. En nuestro mundo contamos con personas que están siguiendo las huellas de Cristo, personas que se están entregando por el evangelio, como los sacerdotes, quienes son creaturas tales como nosotros, pecadores, pero con una gracia de santificar y de administrar el sacramento de la eucaristía. Ellos tienen  una gracia que hace que todos tengamos y seamos partícipes de la vida celestial que se consigue  con el perdón de los pecados.
 Por esto y por mucho mas nos debemos dejar tocar y llevar por la palabra misma de Cristo que se hace presente en el sacramento de la Eucaristía como alimento de vida el cual lo recibimos por medio de sus ministros. No es el hecho de que solo nos vamos a gloriarnos  y a ser felices acercándonos al sacramento del  perdón de los pecados, esto va mas allá, pues el señor lo que quiere es que nosotros, también, cumplamos su voluntad; confiando en su palabra, entregándonos completamente al anuncio de su Reino.
La Voluntad de Dios de anunciar su Reino en la Palabra de Cristo la cumplimos siendo discípulos misioneros de Él, siendo conscientes que esta vida de pecado debemos sobrepasarla, y, así, llegamos a ser participes de la felicidad celestial. De modo que para vivir en esta tierra con gran felicidad y sosiego necesitamos llevar el evangelio a nuestros corazones y vivirlo como Dios en su querido Hijo Jesucristo nos lo pide.
El  Papa, terminando esta exhortación, nos invita a que todos tengamos un mismo sentir, recordando las palabras Pedro “evitando devolver mal por mal”, más aún, siendo proveedores del bien, pues lo que debe guiar las acciones del cristiano es la caridad. La invitación está abierta: “volver los ojos al corazón de Cristo, signo elocuente de la divina misericordia, «propiciación por nuestros pecados», «nuestra paz y reconciliación»[25]” (RP 35) para poder desde el interior detestar el pecado y volvernos a Dios.

8 comentarios:

Unknown dijo...

hola que bn por lo que publicas en tu blogger

Unknown dijo...

muy buenas publicaciones.. excelente

Unknown dijo...

que bn b.. sigue publicando..

Diego A. Silva dijo...

Es con esa actitud de estar encarretados con nuestro proyecto de vida, con los criterios de vida cristiano como logramos entrar en la vida

agusto dijo...

El mejor sacramento en el que nos sentimos acogidos y amados por el padre celestial

Unknown dijo...

que Dios nos permita sentirnos alegre y felices para el momento de la reconciliación.

Unknown dijo...

que bien solo queda algo ser santos

Daniel Ocampo dijo...

Que chevere men... la reconciliación es algo que nos hace mucha falta practicar!!!